“Se ha dicho que el dolor humaniza y es verdad: quienes han sufrido son generalmente más comprensivos; el dolor enseña la compasión, la tolerancia y el perdón. Pero también es cierto lo contrario: él dolor nos vuelve fieros, rencorosos, vengativo, inhumanos.”
No quiero enseñártelo todo,
ni que de golpe conozcas todas mis cualidades.
Prefiero editar
algunos de mis pensamientos
más espectaculares
y dejarte ver sólo el tráiler.
No voy a llevarte a cenar
al típico lugar de moda,
ni a impresionarte con
mis logros y adquisiciones.
Prefiero elegir bien mis palabras,
mezclarlas con los trozos
de sinceridad más cruda que tengo,
meterlas dentro del corazón,
agitarlo bien y voilá.
Tampoco voy a precipitarme,
ni a tamborilear nervioso en
la mesa esperando tu llamada.
Prefiero medir mis impulsos
y obligarme a pensar
en todo lo demás que el mundo
tiene para ofrecerme
mientras vienes.
Voy a mostrarte mi cara
más infantil y bondadosa, seré ese niño que necesita tu regazo
para recomponerse el alma pero en un momento dado te darás cuenta de que tengo colmillos
capaces también de protegerte
del mundo y su penumbra.
Quiero que veas de lo que soy capaz pero sin tener que decírtelo,
quiero que descubras mis virtudes
por lo que otros te digan de mí,
quiero hacerlo todo casi perfecto,
para que creas que en vez de yo a ti,
eres tú quien me elige a mí.
Y así no te des cuenta
de que, tras mis gestos confiados
y convincentes,
en el fondo de mi ser estoy temblando, inseguro, impaciente
y desesperado
por conquistarte.
En algún momento esto sera algo que pasó; quedara en el olvido. Te aburrirás de mi, de mi ser tan desordenado y melancólico. En algún momento te darás cuenta que es mejor dejarme morir sola, estas tormentas se han convertido en huracanes, un día despertarás a mi lado y no veras la magia que hoy puedes sentir, en algún momento te hartarás de mis manías, de mi mal humor, de mis lágrimas, de mis días buenos y de los malos, te preguntarás el porque estar conmigo, te cuestionarás porque la perdida de tiempo en mi, algún día ya no estarás, algún día él nudo en la garganta será mayor, algún día volveré a la soledad, porque amor, yo, yo siempre la cago.